Iglesia Bautista Hillendale

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 18 de Mayo, 2008
 
 
NOMBRES DE DIOS: REFUGIO
 
Jehová será un alto refugio para el oprimido,
Un refugio en los tiempos de angustia.
En ti confiarán los que conocen tu nombre;
Pues tú, oh Jehová, no abandonaste a
Los que te buscaron.

 

Escucha, oh Dios, mi clamor;

Atiende a mi oración.

Desde el extremo de la tierra

Clamaré a ti cuando mi corazón desmaye.

Llévame a la roca que es más alta que yo.

Porque tú me has sido refugio

Y torre fortificada delante del enemigo.

Que yo habite en tu tabernáculo para siempre,

Y me refugie al amparo de tus alas.

 

Mi refugio y mi escudo eres tú;

En tu palabra he puesto mi esperanza.

 

Oh Jehová, fuerza mía y fortaleza mía, mi refugio en el tiempo de la aflicción: A ti vendrán las naciones desde los extremos de la tierra y dirán: “Ciertamente nuestros padres heredaron mentira, vanidad en la que no hay provecho. ¿Ha de hacer el hombre dioses para sí? ¡Pero ésos no son dioses!”

“Por lo tanto, he aquí yo les hago conocer; esta vez sí, les haré conocer mi poder y mi fortaleza. Y sabrán que mi nombre es Jehová.”

 

Salmo 9:9, 10; 61:1-4; 119:114; Jeremias 16:19-21

 

Pasajes relacionados:

2 SAMUEL 22:3, 31; SALMOS 46; 59:16, 17; 71;91; ISAÍAS 25:1-5

 


 
11 de Mayo, 2008
  
NOMBRES DE DIOS: REDENTOR

Pero yo sé que mi Redentor vive,
y que al final se levantará sobre el polvo.
Y después que hayan deshecho esta mi piel,
¡en mi carne he de ver a Dios,
a quien yo mismo he de ver!
Lo verán mis ojos, y no los de otro.
Mi corazón se consume dentro de mí.

¿Quién entenderá los errores?
¡Líbrame de los que me son ocultos!
Asimismo, guarda a tu siervo de los arrogantes,
que ellos no se enseñoreen de mí.
Entonces seré íntegro y limpio de gran rebelión.

Sean gratos los dichos de mi boca
y la meditación de mi corazón
delante de ti, oh Jehová,
Roca mía y Redentor mío.


Así ha dicho Jehová, Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los Ejércitos:
“Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios. ¿Quién es como yo? ¡Que lo proclame! Que declare y relate delante de mí las cosas que han sucedido desde que establecí al pueblo antiguo, y declaren las cosas por venir. Sí, ¡declárenlas!
“No temáis, ni tengáis miedo. ¿No te lo hice oír y te lo dije desde antaño? Y vosotros sois mis testigos. ¿Hay Dios aparte de mí? No, no hay otra Roca; no conozco ninguna.”

JOB 19:25-27; SALMO 19:12-14; ISAÍAS 44:6-8

Pasajes relacionados:
ISAÍAS 44:24-28; 54; LUCAS 24:13-36;
GÁLATAS 4:4, 5; TITO 2:11-14
 

 
Mayo 4, 2008
 
NOMBRES DE DIOS: EL PODEROSO

Aunque fuiste abandonada y aborrecida y no había quien caminase por ti, te convertiré en gloria eterna, motivo de regocijo de generación en generación. Mamarás la leche de las naciones; mamarás el pecho de los reyes. Así conocerás que yo, Jehová, soy tu Salvador y tu Redentor, el Fuerte de Jacob.

Y María dijo:
—Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se alegra
en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la bajeza de su sierva. He aquí, pues, desde ahora me tendrán por bienaventurada todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas conmigo. Su nombre es santo, y su misericordia es de generación en generación, para con los que le temen. Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó a los poderosos de sus tronos y levantó a los humildes. A los hambrientos sació de bienes y a los ricos los despidió vacíos. Ayudó a Israel su siervo, para acordarse de la misericordia, tal como habló a nuestros padres; a Abraham y a su descendencia para siempre.


ISAÍAS 60:15, 16; LUCAS 1:46-55


Pasajes relacionados:

JOSUÉ 22:22;
SALMOS 50; 132;
ISAÍAS 49:24-26;
MARCOS 14:60-62

 

Abril 27, 2008
  
 
NOMBRES DE DIOS: REY

Jehovah se sentó ante el diluvio:
Jehovah se sentó como rey para siempre.
Jehovah dará fortaleza a su pueblo;
Jehovah bendecirá a su pueblo con paz.

Yo soy Jehovah, el Santo vuestro,
el Creador de Israel, vuestro Rey.

Entonces Pilato le preguntó diciendo:
—¿Eres tú el rey de los judíos?
Respondiendo le dijo:
—Tú lo dices.


Vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero. Y con justicia él juzga y hace guerra. Sus ojos son como llama de fuego. En su cabeza tiene muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo. Está vestido de una vestidura teñida en sangre, y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS. Los ejércitos en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino fino, blanco y limpio. De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las guiará con cetro de hierro. El pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. En su vestidura y sobre su muslo, tiene escrito el nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

SALMO 29:10,11; ISAÍAS 43:15;
LUCAS 23:3; APOCALIPSIS 19:11-16

Pasajes relacionados:
SALMOS 47; 95:1-7; ISAÍAS 44:6-8;
JEREMÍAS 10:6-10; MATEO 21:1-5; 1 TIMOTEO 1:17; 6:15
 
 
 
Abril 20, 2008

 
 
TEN CUIADADO
No os dejéis engañar: “Las malas compañías corrompen
Las buenas costumbres.” 1 Corintios 15:33

Comúnmente las cosas más peligrosas en la vida son aquellas que a simple vista parecen inofensivas. Por eso, hay que saber discernir nuestras compañías. Ellas nos pueden ayudar a crecer en los caminos del Señor, o nos pueden, como dice el apóstol Pablo, corromper.

La siguiente es una historia muy antigua pero que nos sigue enseñando a ser cuidadosos de nuestras compañías y a prevenir a los nuestros de las compañías que ellos tienen.

Sofronio, virtuoso ciudadano romano, tenía una hija muy hermosa, llamada Eulalia, y ésta le pidió permiso para visitar a la mundana Lucina.

—No puedo permitírtelo —dijo el padre.
—¿Me crees demasiado débil? —replicó la hija indignada.

Sofronio tomó un carbón apagado y pidió a su hija que lo tomara en la mano, pero ésta vacilaba en hacerlo.

—Tómalo, hija mía, no te quemarás.

Obedeció Eulalia, y la blancura de su mano se vio inmediatamente manchada.

—Padre, hay que tener cuidado para manejar carbones —dijo de mal humor.
—Es verdad —dijo el padre solemnemente —porque aunque no queman, tiznan. Y lo mismo ocurre con las malas compañías y conversaciones.

Algunas preguntas para meditar:

¿Tengo compañías que no queman pero que tiznan?
¿Frecuento lugares que no queman pero que tiznan mi vida?

Pastor David Mangieri


 
Abril 13, 2008

 
¿GANADOR O PERDEDOR?

“Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” Filipenses 3:8.

Para ganar algo hay que perder algo. Para tener un espíritu ganador hay que perder el espíritu perdedor. En la vida todos ganamos algo, y todos perdemos algo. Todos ganamos y perdemos, pero la peor pérdida es ser un perdedor.

Cuando un perdedor comete un error, echa la culpa a los otros. Cuando un ganador comete un error, dice simplemente: “Perdón, me equivoqué”

Un perdedor esta siempre “muy ocupado” para hacer lo que es necesario. Un ganador trabaja más fuerte que el perdedor y tiene más tiempo, porque él se hace tiempo aunque no lo haya.

Un perdedor da vueltas y vueltas a un problema, pero nunca logra superarlo. Un ganador enfrenta y supera su problema.

Un perdedor hace promesas. Un ganador se compromete.

Un perdedor dice, “Yo no soy tan malo como mucha otra gente”. Un ganador dice, “Yo soy bueno, pero no tan bueno como me gustaría ser”.

Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno para hablar. Un ganador escucha, comprende y responde.

Un perdedor se resiente con aquellos que son superiores y trata de encontrarles los defectos. Un ganador respeta a aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos.

Un perdedor dice, “No probemos nada nuevo. Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho”. Un ganador se siente responsable. Un ganador dice, “Debe haber una mejor forma de hacerlo”.

Un perdedor sigue viviendo siempre igual. Un ganador cambia para ser más semejante a Cristo.

Nunca olvides: El cambio es inevitable. Crecer y aprender es opcional. ¡Decídete a ser siempre un ganador!
 
Pastor David Mangieri
 
Abril 6, 2008
 
La Biblia y Cristo

Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían...
...Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? Lucas 24: 27 y 32



Tenemos a veces una actitud casi supersticiosa acerca de leer la Biblia, como si tuviera alguna eficacia mágica. Pero no hay nada mágico en la Biblia o en su lectura. La Palabra escrita señala hacia la Palabra viva y dice “mira a Cristo”. Si no vamos a Cristo hacia quien apunta y de quien da testimonio, perdemos por completo el propósito de la lectura de la Biblia.

Los cristianos no somos, o no deberíamos ser, lo que a veces nos acusan de ser, es decir “adoradores de la Biblia”, “idolatras de la Biblia”. No adoramos la Biblia, adoramos al Cristo de la Biblia.

Veamos un ejemplo: Un joven esta muy enamorado. Su novia lo tiene loco de amor. Al punto que en su cartera lleva una fotografía de ella para recordarla y verla cuando se halla lejos. Incluso, cuando nadie le observa, saca la foto de la novia y a escondidas le da un beso.
Pero besar la fotografía es un pobre sustituto de lo que es real y verdadero.

Y así es con la Biblia. La amamos sólo porque nos habla de Aquel de quien habla y a quien de verdad hemos entregado el corazón.


Pastor David Mangieri