Iglesia Bautista Hillendale

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Marzo 30, 2008 
 
¿Ver para Creer? ó ¿Creer para Ver?
Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste;
bienaventurados los que no vieron y creyeron. Juan 20:29


La resurrección de Jesús de entre los muertos constituye una doctrina esencial para el cristianismo auténtico.
Los relatos de la resurrección y las apariciones se encuentran en los cuatro Evangelios: Mateo 28:1-12; Marcos 16:1-8; Lucas 24:1-49 y Juan 20:1-21:23. También, diversos textos relacionados con la resurrección de Jesús se encuentran a lo largo de todo el Nuevo Testamento; en el libro de Hechos de los Apóstoles, las cartas de Pablo, las cartas generales y en el Apocalipsis. La resurrección de Jesús “no es una creencia que surgió dentro del seno de la iglesia; es la creencia alrededor de la cual la iglesia misma surgió”.

Jesús “se presentó vivo” a los apóstoles, dando “muchas pruebas convincentes” de estar vivo y apareciéndoseles durante un período de 40 días (Hechos 1:3)

Pablo relata: Primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Pedro y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún y otros ya han muerto, Después apareció a Jacobo y después a todos los apóstoles. Por último, como a un abortivo, se me apareció a mí.
1 Corintios 15:3-8

Estos relatos parecen dar a entender que se requería más que el ojo físico para ver a Jesús resucitado. Esto puede inferirse del hecho de que las apariciones de Jesús después de la resurrección que se registraron ocurrieron solamente ante creyentes o discípulos. Aunque también lo hizo con su perseguidores, este es el caso de su aparición a Pablo de Tarso, camino a Damasco. Aún así no debemos dejar de reconocer que la fe fue esencial para poder contemplar al Señor resucitado.

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?
Juan 11:40

Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.
Romanos 10:9

Pastor David Mangieri
 
 

 
Marzo 23, 2008
 
 
JESÚS RESUCITA DE LA MUERTE
Lucas 24:5-6
¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive?
No está aquí; ¡ha resucitado!


La piedra fue quitada de la entrada del sepulcro de Jesús con un único propósito: dejar ver a los observadores que estaba vacía. Jesús ya había abandonado las instalaciones; las rocas, la madera y la albañilería ya no le limitaban. Quienes llegaron para honrar su cuerpo experimentaron la sorpresa y la alegría de adorarlo vivo. Ciertamente, Él ha resucitado.

La resurrección corporal de Jesucristo es el fundamento del cristianismo y el acontecimiento central de la Historia. Si esa tumba no hubiera estado vacía, la de usted tampoco nunca lo estaría. Todo lo que Jesús dijo e hizo antes de morir en la cruz lo situó en una categoría muy especial entre los fundadores y maestros religiosos a lo largo de la Historia. Su resurrección de la muerte lo sitúa en una categoría única...por sí mismo.

Esa tumba sigue estando vacía. Lo que nosotros creamos no cambiará su condición, pero lo que creamos acerca de Aquel que la dejó vacía marcará por completo la diferencia para nosotros en esta vida y en la próxima.

Esta es una selección de: Su Pasión por Integrity Publishers 2004, Casa Creación

 
Marzo 16, 2008
 
El Evangelio en un Versículo - Parte 4
Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. Juan 3:17

En Juan 3:16 encontramos tres grandes verdades y en 3:17 una posdata muy importante, que muchas veces pasamos por alto. Durante los últimos tres domingos meditamos en estas tres verdades: Dios amó (“Porque tanto amo Dios al mundo…”) Dios dio (“...que dio a su Hijo unigénito…”) y Dios redimió (“... para que todo el que cree en él, no se pierda, sino que tenga vida eterna”) Hoy meditaremos en la posdata del v. 17

Parte 4: EL MOTIVO ES LA SALVACIÓN, NO LA CONDENACIÓN

El v. 17 es una posdata que la iglesia y el creyente deben recordar siempre.

1. Dios siempre ha querido que las personas lo busquen. Les ofrece dos caminos, pero les pide que escojan la vida (Deuteronomio 30:19-20)

2. Dios probó muchas maneras para revelar su mensaje a las personas, pero fue rechazado vez tras vez por su propio pueblo (Hebreos 1:1-3)

3. Dios quiere salvar a todos; la fe en su Hijo Jesús es el único camino. (Galatas 2:16)

Conclusión:
¿Estas dispuesto a escoger el camino de la vida? Si tu respuesta es sí, te invito a decírselo a Dios en oración. ¿Cómo orar? Simplemente habla con Dios, así como lo haces con otra persona. Si ya lo has hecho ahora hay otras preguntas: ¿Estas dispuesto a consagrarte al Plan de Dios? ¿A serla fiel, tanto en la manera en que vives el evangelio como en la forma en que lo compartes con otros?
Hoy es el día para reflexionar sobre esta gran responsabilidad y para decidir cumplirla.

Pastor David Mangieri

 

Marzo 9, 2008

 

El Evangelio en un Versículo - Parte 3
“Porque tanto amo Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
Juan 3:16


No es fácil describir el gran amor de Dios en pocas palabras, pero lo encontramos en un versículo: Juan 3:16.

En Juan 3:16 encontramos tres grandes verdades y en 3:17 una posdata muy importante, que muchas veces pasamos por alto. Hace dos domingos meditamos en la primer verdad: Dios amó (“Porque tanto amo Dios al mundo…”)

El domingo pasado meditamos en la segunda verdad: Dios dio (“...que dio a su Hijo unigénito…”) y hoy meditaremos en la tercera verdad: Dios redimió.

Parte 3. DIOS REDIMIO “... para que todo el que cree en él, no se pierda, sino que tenga vida eterna”

(Romanos 5:8; Juan 10:10; 1 Juan 4:14-15)

1. El motivo de enviar al Hijo al mundo es para la salvación de las personas. A Dios no le interesa la perdición de nadie. Él nos busca constantemente (Lucas 15) y no está satisfecho hasta hallarnos.

2. Dios nos busca “aun siendo pecadores”. No busca a las personas perfectas o “religiosas”, pero si busca a todas las personas que lo necesitan. Su interés es que se salven.

3. Hay que confesar que Jesús es el Hijo de Dios, el salvador del mundo. Dios permanecerá en el corazón del que lo confiesa, y aquel puede permanecer en él. (1 Juan 4:14-15)

4. La decisión de seguirle o de rechazarle está abierta para todos. Los que lo reciben, llegan a ser hijos de Dios (Juan 1:11-12)

Pastor David Mangieri


 

Marzo 2, 2008

 

El Evangelio en un Versículo - Parte 2
“Porque tanto amo Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
Juan 3:16


No es fácil describir el gran amor de Dios en pocas palabras, pero lo encontramos en un versículo: Juan 3:16.
En Juan 3:16 encontramos tres grandes verdades y en 3:17 una posdata muy importante, que muchas veces pasamos por alto. El domingo pasado meditamos en la primer verdad: Dios amó (“Porque tanto amo Dios al mundo…”) y hoy meditaremos en la segunda: Dios dio

Parte 2. DIOS DIO “...que dio a su Hijo unigénito…”
(1 Juan 4:14)

1. La característica esencial del amor es el dar y lo que Dios hizo es la expresión suprema de su amor. El amor de Dios no se quedó en una mera emoción, sino que se expresó en una acción definida y costosa...dio a su Hijo unigénito…

2. Dios ha dado a su Hijo como salvador del mundo. Su Hijo unigénito; era Dios.
Lo más precioso de Dios podía dar al mundo que tanto ama.

El término “unigénito” (único-genes, género) nos habla de la relación particular entre Jesús y Dios. Aunque Dios es el Padre de toda la humanidad, Jesús es el único Hijo de Dios, porque Jesús es el único que posee la constitución genética de Dios.
Así como los padres transfieren su ADN a sus hijos, Jesús tiene el ADN de Dios. Jesús no fue engendrado en el sentido de haber tenido un comienzo, sino en el sentido de que Él y Dios tienen la misma esencia, eternidad y sabiduría, sin comienzo ni fin. Cada cualidad que atribuyamos a Dios, podemos atribuirla a Jesús. “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” dijo Jesús en Juan 14:9

3. Con el regalo de Dios en Jesús podemos conocer al Padre (Juan 1:18)

4. Dios dio a su Hijo para ser el Salvador del mundo.

Pastor David Mangieri

 


 

Febrero 24, 2008

 

El Evangelio en un Versículo - Parte 1
Juan 3:16

No es fácil describir el gran amor de Dios en pocas palabras, pero encontramos en un versículo (Juan 3:16). Este solo versículo capta la visión de Dios; y lo hace en forma tan sencilla que todos pueden entenderlo y recibir la gran oferta de amor y la salvación de Dios. A la vez, es tan profundo que aun los eruditos bíblicos no pueden explicar todo su significado.
En Juan 3:16 encontramos tres grandes verdades y en 3:17 una posdata muy importante, que muchas veces pasamos por alto.

Parte 1. DIOS AMO

“Porque de tal manera amo Dios al mundo…”
(1 Juan 4:7-10)

1. El amor de Dios es para todo el mundo. Su amor ha venido a nuestra vida. En respuesta nosotros amamos a otros.

2. “El que no ama, no ha conocido a Dios” El amor es la característica básica de Dios. Cuando uno le conoce, ama.

3. El amor de Dios es amplio; es para todo el mundo. “de tal manera amo Dios al mundo”
Su amor es incomparable.

4. No hay temor en el amor. El amor es mas fuerte que el temor y lo hecha fuera (1 Juan 4:18)

5. El amor y el odio no pueden coexistir. (1 Juan 4:20)

6. El amor se origino con Dios (1 Juan 4: 10, 19)

Pastor David Mangieri